Paul Goodman: retrospectiva

Paul Goodman: retrospectiva

1.El texto que sigue se publicó originalmente en Perspectivas: revista trimestral de educación comparada (París, UNESCO: Oficina Internacional de Educación), vol. XXIII, nos 3-4, 1993, págs. 609-631.
©UNESCO: Oficina Internacional de Educación, 1999
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PAUL GOODMAN
(1911-1972)
Edgar Z. Friedenberg

Paul Goodman murió de un ataque cardíaco el 2 de agosto de 1972, un mes antes de cumplir 61 años. No estuvo del todo descaminado. Hubiera aborrecido lo que hizo su país en los decenios de 1970 y 1980, aún más de lo que hubiera disfrutado denunciando su maldad e hipocresía. La disminución de su influencia y renombre durante los años siguientes le hubiera resultado difícil a una personalidad que durante mucho tiempo había buscado el reconocimiento que se le escapaba, a pesar de una amplia y variada lista de publicaciones, hasta que Growing Up Absurd, publicado en 1960, le proporcionó por fin un decenio de merecida fama.

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Es poco probable que nada de lo que hubiera publicado durante la época Reagan-Bush le hubiese salvado de la oscuridad y del desalentador convencimiento de que esta oscuridad sería permanente. Estos años no podían haber sido apacibles para Goodman, pero es preciso reconocer que él tampoco lo era. Pero es algo que se le podía perdonar y se le perdonó de hecho, lo mismo que arrogancia, su tosquedad y una homosexualidad afirmada, cuestión que analiza con cierto orgullo en su libro de memorias publicado en 1966 , Five Years , tras cuya aparición le despidieron de varios trabajos. Pero hay un aspecto de su obra escrita que estos últimos 20 años no podían tolerar.

Por excéntrico que fuera el dogmatismo de sus posiciones en la mayoría de las cuestiones controvertidas del momento y que hoy día son aún más candentes, Paul Goodman solía tener razón. En cambio, el pensamiento norteamericano  dominante, que está llevando ciegamente a la sociedad industrial occidental hacia aguas cada vez más turbias, estaba equivocado. Totalmente equivocado. Las agudas observaciones de Goodman acerca de cómo la sociedad norteamericana corrompe y pervierte sus instituciones –especialmente sus escuelas– y socava el crecimiento humano todavía son más válidas hoy que cuando las publicó. Entre tanto, los daños causados son más extensos y profundos…

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